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2 PERSONAJES QUE COMETIERON EL MAYOR PECADO


EL CASO DE ESAÚ


Génesis 25:19-34.Éstos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, v.20 y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo. v.21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. v.22 Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; v.23 y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor. v.24 Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. v.25 Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. v.26 Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz. v.27 Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. v.28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. v.29 Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, v.30 dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto, fue llamado su nombre Edom. v.31 Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. v.32 Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? v.33 Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. v.34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.


Génesis 27:1-46. Aconteció que cuando Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí. v.2 Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte. v.3 Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo y tráeme caza; v.4 y hazme un guisado como a mí me gusta, y tráemelo, y comeré, para que yo te bendiga antes que muera. v.5 Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo; y se fue Esaú al campo para buscar la caza que había de traer. v.6 Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: v.7 Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehová antes que yo muera. v.8 Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando. v.9 Vé ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como a él le gusta; v.10 y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que él te bendiga antes de su muerte. v.11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño. v.12 Quizá me palpará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. v.13 Y su madre respondió: Hijo mío, sea sobre mí tu maldición; solamente obedece a mi voz y ve y tráemelos. v.14 Entonces él fue y los tomó, y los trajo a su madre; y su madre hizo guisados, como a su padre le gustaba. v.15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor; v.16 y cubrió sus manos y la parte de su cuello donde no tenía vello, con las pieles de los cabritos; v.17 y entregó los guisados y el pan que había preparado, en manos de Jacob su hijo. v.18 Entonces éste fue a su padre y dijo: Padre mío. E Isaac respondió: Heme aquí; ¿quién eres, hijo mío? v.19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendigas. v.20 Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí. v.21 E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no. v.22 Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú. v.23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y le bendijo. v.24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: Yo soy. v.25 Dijo también: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le trajo también vino, y bebió. v.26 Y le dijo Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío. v.27 Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, Como el olor del campo que Jehová ha bendecido; v.28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo, Y de las grosuras de la tierra, Y abundancia de trigo y de mosto. v.29 Sírvante pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren. v.30 Y aconteció, luego que Isaac acabó de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano volvió de cazar. v.31 E hizo él también guisados, y se los llevó a su padre, y le dijo: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga. v.32 Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él le dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú. v.33 Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito. v.34 Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío. v.35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. v.36 Y Esaú respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado dos veces: se apoderó de mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí? v.37 Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto; ¿qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío? v.38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. v.39 Entonces Isaac su padre habló y le dijo: He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierra, Y del rocío de los cielos de arriba; v.40 Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; Y sucederá cuando te fortalezcas, Que descargarás su yugo de tu cerviz. v.41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob. v.42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió y llamó a Jacob su hijo menor, y le dijo: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte. v.43 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz; levántate y huye a casa de Labán mi hermano en Harán, v.44 y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; v.45 hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho; yo enviaré entonces, y te traeré de allá. ¿Por qué seré privada de vosotros ambos en un día? v.46 Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?


Génesis 28:1-9. Entonces Isaac llamó a Jacob, lo bendijo, y le mandó diciendo: "No tomes mujer de las hijas de de Canaán. v.2 Levántate, ve a Padán-Aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. v.3 Y el Dios Omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos. v.4 Y te de la bendición de Abrahán, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abrahán. v.5 Así envió Isaac a Jacob, el cual fue a Padán-Aram, a Labán, hijo de Betuel arameo, hermano de Rebeca madre de Jacob y de Esaú. v.6 Y vio Esaú cómo Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padán-Aram, para tomar para si mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; v.7 y que Jacob, había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padán-Aram. v.8 Vio así mismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre; v.9 y se fue Esaú a Ismaél, y tomó para sí por mujer a Mahalat, hija de Ismaél hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, además de sus otras mujeres.


Hebreos 12:15-17. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la Gracia de Dios; que, brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; v.16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. v.17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.
Romanos 9:9-21. Porque la palabra de la promesa es ésta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. v.10 Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre v.11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), v.12 se le dijo: El mayor servirá al menor. v.13 Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. v.14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera. v.15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. v.16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.v.17 Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. v.18 De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. v.19 Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? v.20 Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? v.21 ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

EL CASO DE JUDAS ISCARIOTE



Juan 12:1-8. Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. v.2 Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con Él. v.3 Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. v.4 Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: v.5 ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? v.6 Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. v.7 Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto. v.8 Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, más a mí no siempre me tendréis.


Lucas 22:1-6. Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua. v.2 Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo. v.3 Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce; v.4 y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría. v.5 Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero. v.6 Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.

Juan 13:2,10-11,18-30. Y cuando cenaban, como el diablo ya había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que le entregase, v.10 Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio; y vosotros limpios estáis, aunque no todos. v.11 Porque sabía quién le iba a entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos. v.18 No hablo de todos vosotros; YO sé a quienes he elegido; mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar. v.19 Desde ahora os lo digo antes que suceda, para que cuando suceda, creáis que YO SOY. v.20 De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que YO enviare, me recibe a Mí; y el que me recibe a Mí, recibe al que me envió. v.21 Habiendo dicho Jesús esto, se conmovió en espíritu, y declaró y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. v.22 Entonces los discípulos se miraban unos a otros, dudando de quién hablaba. v.23 Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús. v.24 A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquel de quien hablaba. v.25 El entonces, recostado cerca del pecho de Jesús, le dijo: Señor, ¿quién es? v.26 Respondió Jesús: A quien YO diere el pan mojado, aquél es. Y mojando el pan, lo dio a Judas Iscariote hijo de Simón. v.27 Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo: Lo que vas a hacer, hazlo más pronto. v.28 Pero ninguno de los que estaban a la mesa entendió por qué le dijo esto. v.29 Porque algunos pensaban, puesto que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta; o que diese algo a los pobres. v.30 Cuando él, pues, hubo tomado el bocado, luego salió; y era ya de noche.


Juan 18:1-3. Habiendo dicho Jesús estas cosas, salió con sus discípulos al otro lado del torrente de Cedrón, donde había un huerto, en el cual entró con sus discípulos. v.2 Y también Judas, el que le entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos. v.3 Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con armas.

Mateo 26:46-49 Levantaos, vamos;ved, se acerca el que me entrega. v.47 Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. v.48 Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: "Al que yo besare, ese es; prendedle. v.49 Y en seguida se acercó a Jesús y le dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó.


Juan 18:4-13. Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis? v.5 Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: YO SOY. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba. v.6 Cuando les dijo: YO SOY, retrocedieron, y cayeron a tierra. v.7 Volvió, pues, a preguntarles: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús nazareno. v.8 Respondió Jesús: Os he dicho que YO SOY; pues si me buscáis a Mí, dejad ir a éstos; v.9 para que se cumpliese aquello que había dicho: De los que me diste, no perdí ninguno. v.10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. v.11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber? v.12 entonces la compañía de soldados, el tribuno y los alguaciles de los judíos, prendieron a Jesús y le ataron, v.13 y le llevaron primeramente a Anás; porque era suegro de Caifás, que era sumo sacerdote aquel año.

Mateo 27:1-10. Venida la mañana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo entraron en consejo contra Jesús, para entregarle a muerte. v.2 Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador. v.3 Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, v.4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! v.5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó. v.6 Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. v.7 Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros. v.8 Por lo cual aquel campo se llama hasta el día de hoy: Campo de sangre. v.9 Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel; v.10 y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

Hechos 1:16-26. Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, v.17 y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. v.18 Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. v.19 Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. v.20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. v.21 Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, v.22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección. v.23 Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. v.24 Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, v.25 para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. v.26 Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.


Oración: Padre-Celestial, te pedimos de todo corazón, que NO dejes caer esta enseñanza en el olvido, y que satanás no pueda arrebatarla, sino que quede bien sembrada en nuestro corazón, alma y mente y que, valoremos la obra tuya de salvación. Danos la Fe y fortaleza, para trabajar en unión con el Espíritu Santo, en nuestra santificación; y cada día caminemos conforme a tu voluntad. No permitas que nuestro corazón nos traicione; ni que el pecado nos engañe; ni que el mundo nos seduzca. Ayúdanos Padre-Amado, a crecer cada día más y más, a la imagen y semejanza de tu Hijo Cristo-Jesús. Padre-Bondadoso, llénanos de tu Gracia y fe, para que seamos victoriosos en Cristo-Jesús, sobre la carne, el mundo y el reino de las tinieblas. Gracias Padre-Eterno, por tu llamamiento; Gracias Cristo-Jesús, por tu obra de redención completa, y Gracias Espíritu Santo, por tu trabajo de santificación y redención en nuestras vidas. Amén, Amén, Amén.


Estudios dado por Ricciardo B. Iafrancesco V.

Sobre el tema del Arrepentimiento de Obras Muertas.

Estudio N° 08 - Tema: El Arrepentimiento de las Obras Muertas, Parte 6. Sección 2.

Todos los textos citados, son de la versión Bíblica: Reina-Valera de 1960.

EDITORA: ALICIA LANDAZABAL LOPEZ

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