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LA REDENCIÓN

Estimado(a) , para este estudio te recomendamos escuchar el siguiente audio sobre Hechos 4, y posteriormente realizar la lectura que sigue sobre la redención. Para culminarlo satisfactoriamente tendrás que disponer de 23 minutos aproximadamente:

 

1. Audio corto:


2. LECTURA BREVE:


1 Corintios 1:30-31. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; v.31 para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.

Este término Redención, se deriva del verbo latino redimiré, que significa adquirir por compra, re-adquirir algo que se había tenido, rescatar; corresponde substancialmente a los verbos bíblicos hebreos padah (adquirir) y ga'al (rescatar una propiedad familiar enajenada o a un pariente reducido a esclavitud: el go'el era el pariente que efectuaba el rescate), y los verbos griegos: sózo y lytróo. En el uso de la Biblia estos verbos adquieren fundamentalmente el significado de «liberar». De todas formas, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento recurren a otros muchos verbos y a diversos sustantivos para expresar la intervención redentora de Dios.

El término Redención Expresa la intervención liberadora de Dios en favor del pueblo de Israel (Antiguo Testamento) Salmo 130:7-8. y de la humanidad (Nuevo Testamento) 1 Juan 2:1-2., que tiene su culminación en el nacimiento, vida, muerte, resurrección y retorno glorioso de Jesucristo. Su contenido responde poco más o menos al de liberación.

Salmo 130:7-8. Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con Él; v.8 Y Él redimirá a Israel De todos sus pecados.

1 Juan 2:1-2. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. v.2 Y Él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

LA REDENCIÓN POR MEDIO DE LA SANGRE DE CRISTO


Así que lo primero es, que Cristo-Jesús, entró al tercer cielo, al lugar Santísimo, para obtener por medio de Su Sangre, Eterna Redención, Hebreos 9:12.; para todos aquellos que le obedecen, Hebreos 5:9.

Hebreos 9:11-12. Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, v.12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por Su propia Sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido Eterna Redención.

Hebreos 5:7-10. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. v.8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; v.9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; v.10 y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Segundo, somos redimidos de nuestros pecados, iniquidades, transgresiones y rebeliones, por la Sangre de Cristo-Jesús.


Efesios 1:7. en quien tenemos redención por Su Sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su Gracia,

Colosenses 1:13-14. el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo,

v.14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

Romanos 3:24-25. siendo justificados gratuitamente por Su Gracia, mediante la Redención que es en Cristo Jesús, v.25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en Su Sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

LA REDENCIÓN DE NUESTRO CUERPO POR MEDIO DEL ESPÍRITU SANTO


La Redención de nuestros cuerpos corruptos, es por medio del Espíritu Santo:

Romanos 8:22-23. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; v.23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Efesios 4:30. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención (Es decir, la Redención de nuestro cuerpo).

Romanos 8:11. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

La Redención de nuestro cuerpo, es la fase final de nuestra salvación total, que comienza con nuestro espíritu, pasa a nuestra alma y finalmente a nuestro cuerpo. No podremos obtener la Redención de nuestro cuerpo, sino hemos ganado la salvación de nuestra alma; para lo cual, debemos trabajar en ella, cooperando con el Espíritu Santo, y siendo salvos primero en nuestro espíritu.

1 Tesalonisenses 5:23. Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

El Mesías Cristo-Jesús, después de morir en la cruz y ser sepultado, levantó Su Cuerpo de la muerte, mediante el poder del Espíritu de vida, por la Resurrección de entre los muertos, para darnos Su Espíritu Vivificante y así poder traer la vida eterna a nosotros.


Juan 10:17-18. Por eso me ama el Padre, porque YO pongo mi vida, para volverla a tomar. v.18 Nadie me la quita, sino que YO de Mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

Romanos 8:11. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

Juan 5:20-21. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace; y mayores obras que estas le mostrará, de modo que vosotros os maravilléis. v.21 Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida.

Juan 11:25. Le dijo Jesús: YO SOY la resurrección y la vida; el que Cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá.

El Espíritu Santo redimirá nuestros cuerpos, en la segunda venida del Señor. Esta es la fase final de la salvación total de nuestro ser, que está relacionada con darnos un cuerpo glorioso, es decir:

Un cuerpo incorruptible [Es decir, que no se puede pervertir y corromper],

Un cuerpo incontaminado [Es decir, que no está contaminado por la debilidad, la enfermedad, el pecado y la muerte],

Un cuerpo inmortal [Es decir, que no puede morir] y

Un cuerpo inmarcesible [Es decir, que no se puede marchitar], un cuerpo con poder, espiritual, glorioso, un cuerpo como el de Cristo-Jesús.

Romanos 8:10-11,22-23. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. v.11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. v.22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; v.23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Filipenses 3:20-21. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; v.21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

1 Corintios 15:42-58. Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. v.43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. v.44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. v.45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. v.46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. v.47 El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. v.48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. v.49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. v.50 Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción. v.51 He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, v.52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. v.53 Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. v.54 Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. v.55 ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? v.56 ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. v.57 Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. v.58 Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.

Lucas 21:25-28. Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; v.26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas. v.27 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria. v.28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención [la redención de nuestro cuerpo] está cerca.

Efesios 4:30. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención [la redención de nuestro cuerpo].

Efesios 1:13-14. En Él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en Él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, v.14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

La primera cuota está pagada, y es la garantía de la redención total nuestra; de nuestro espíritu, alma y cuerpo.


Romanos 8:23. y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

2 Corintios 1:22. el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.

Así que fuimos sellados con el Espíritu Santo, para el propósito pleno de la realización de la Redención total; no solo de la redención en su primera etapa, hecha por la sangre de Cristo-Jesús, la cual nos asegura nuestro título o derecho; sino también, en su cumplimiento final, cuando la misma posesión será nuestra, la “plena redención del cuerpo”, así como también del alma.


Filipenses 3:20-21. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; v.21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.

Romanos 8:11,22-23. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. v.22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; v.23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Efesios 4:30. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

El pueblo de Dios fue comprado (en el griego, “adquirido”), como suyo propio, por la Sangre de Cristo y el Espíritu de gracia, consideremos el alto precio por el cual hemos sido comprados.

Hechos 20:28. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual Él ganó por Su propia Sangre.

1 Pedro 1:18-20. sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, v.19 sino con la Sangre Preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, v.20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

1 Pedro 2:9-10. Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; v.10 vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

Debemos considerar el alto precio por el que fuimos comprados, y el valor que el Padre le da a la Sangre Preciosa de su Hijo Cristo Jesús y a su Espíritu de Gracia, para que no seamos desechados por Él y perdamos eternamente nuestra alma.


Hebreos 10:29-31. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la Sangre del Pacto en la cual fue Santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de Gracia? v.30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, YO daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo. v.31 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!

Hebreos 12:25-29. Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. v.26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. v.27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. v.28 Así que, recibiendo nosotros un Reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; v.29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.


ANTES DE FINALIZAR, QUISIÉRAMOS RECOMENDARTE NUESTRO AUDIO LIBRO: CRISTO EL MEDIADOR, DISPONIBLE EN EL SIGUIENTE LINK DE MANERA GRATUITA:


Oración: Padre-celestial, te pedimos de todo corazón, que NO dejes caer esta enseñanza en el olvido; que satanás no pueda arrebatarla, Sino que quede bien sembrada en nuestro corazón, alma y mente. Que tengamos la certeza, de lo que es la redención que tu lograste, en tu obra maravillosa aquí en la tierra. Padre-Amado, que podamos discernir y entender con claridad y agudeza en nuestra mente, y despejar toda duda, inexactitud y error, acerca de lo que verdaderamente es la redención en sus diferentes aspectos. Padre-Eterno, que tu Espíritu de Santidad, nos ratifique y establezca esta enseñanza. Padre-Amado, ayúdanos en este camino de la Salvación, que podamos terminar este proceso, para que completemos la redención total de todo nuestro ser: espíritu, alma y cuerpo. Te lo pedimos en el Nombre de tu amado Hijo Cristo-Jesús. Amén, Amén, Amén.

Estudio dado por Ricciardo B. Iafrancesco V.

Sobre el tema del Arrepentimiento de Obras Muertas.

Estudio N° 08 - Tema: El Arrepentimiento de las Obras Muertas, Parte 6. Sección 11.

Todos los textos citados, son de la versión Bíblica: Reina-Valera de 1960.

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