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LA VICTORIA SOBRE LA CARNE, EL MUNDO Y SATANÁS

Estimado(a) , para este estudio te recomendamos escuchar el siguiente audio sobre Hechos 14, y posteriormente realizar la lectura que sigue sobre la sabiduría. Para culminarlo satisfactoriamente tendrás que disponer de 25 minutos aproximadamente:


1. AUDIO CORTO:


2. LECTURA BREVE:


La manera de experimentar la victoria total, que es la obra de nuestro Señor y Salvador Cristo-Jesús, es permaneciendo en Él, siguiendo sus pisadas, y padeciendo en nuestra carne, para acabar con el pecado.


Juan 15:4-8. Permaneced en Mí, y YO en vosotros. Como el pámpano No puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en Mí. v.5 YO SOY la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en Mí, y YO en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de Mí nada podéis hacer. v.6 El que en Mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. v.7 Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. v.8 En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

1 Pedro 2:21-22. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; v.22 el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca;

1 Pedro 4:1-2. Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, v.2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Hebreos 5:7-9. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. v.8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; v.9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

Debemos reconocer y estar plenamente seguros, de que fuimos plantados en Él, en su muerte y resurrección, por medio del bautismo.


Colosenses 2:11-12. En Él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; v.12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

Romanos 6:1-23. ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la Gracia abunde? v.2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? v.3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? v.4 Porque somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la Gloria del Padre, así también nosotros andemos en Vida Nueva. v.5 Porque si fuimos plantados juntamente con Él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; v.6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. v.7 Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. v.8 Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con Él; v.9 sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de Él. v.10 Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive. v.11 Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. v.12 No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; v.13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. v.14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la Gracia. v.15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la Gracia? En ninguna manera. v.16 ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? v.17 Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; v.18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. v.19 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. v.20 Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. v.21 ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte. v.22 Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. v.23 Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

El Bautismo contiene la experiencia real de la muerte del viejo hombre carnal, que heredamos de Adán y de nuestros padres biológicos, donde reina el pecado y la muerte, la esencia del ser de satanás. En la muerte el Señor, clavó a la serpiente de pecado en esa cruz; allí le venció para siempre y nos liberó de la esclavitud del pecado y de la muerte.


Juan 3:14-15. Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, v.15 para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

Hebreos 2:14-15. Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, v.15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.

1 Juan 3:8b. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Romanos 8:3-4,2. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; v.4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. v.2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

El Bautismo, también contiene la experiencia real de la resurrección del Señor Cristo-Jesús, quien por medio del Espíritu Vivificante, nos ha hecho nuevos hombres espiritualmente, regidos por la Palabra de Dios, por los Mandamientos de Dios y el Fruto del Espíritu.


1 Corintios 15:22. Porque, así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.

1 Corintios 15:45-49. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán [Es decir, Cristo-Jesús], espíritu vivificante. v.46 Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. v.47 El primer hombre [Es decir, Adán] es de la tierra, terrenal; el segundo hombre [Es decir, Cristo-Jesús], que es el Señor, es del cielo. v.48 Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. v.49 Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial.

El Bautismo, trae la obra de Jesús-Cristo que realizó en la tierra en su naturaleza humana, de carne y sangre. Él vino a perfeccionar el hombre caído, viviéndolo en su propia carne, pero sin darle lugar al pecado; y siendo perfeccionado, por medio de las aflicciones, vino a ser el autor de nuestra eterna salvación para todos lo que le obedecemos.


Hebreos 2:9-10,14-18. Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. v.10 Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos. v.14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, v.15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. v.16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. v.17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. v.18 Pues en cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Hebreos 5:7-9. Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. v.8 Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; v.9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;

Este Nuevo hombre, es el grano de trigo, que debía caer y morir en tierra, para que pudiera traer bastante fruto; es decir, traer su imagen y semejanza a nuestras vidas. En donde reina la justicia y la santidad de Dios, el nuevo hombre celestial, que perfeccionó la humanidad de Jesús-Cristo, aquí en la tierra.

Juan 12:24. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.

Romanos 8:29. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos.

1 Juan 3:1-3. Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él. v.2 Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. v.3 Y todo aquel que tiene esta esperanza en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro.

Efesios 4:24. y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Este nuevo hombre resucitado, trae la Justicia y la Santidad de la Verdad de Dios, es el nuevo hombre celestial, perfeccionado por Jesús-Cristo aquí en la tierra.


Efesios 4:22-24. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, v.23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, v.24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Colosenses 3:5-14. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; v.6 cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, v.7 en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. v.8 Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. v.9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, v.10 y revestido del nuevo [Hombre], el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, v.11 donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos. v.12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; v.13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. v.14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Por medio del Bautismo y su realización simbólica, obtuvimos este nuevo hombre, porque cuando nos sumergimos en las aguas, entramos en la realidad de la muerte del Señor, muriendo al viejo hombre lleno de pecado y muerte, que heredamos de Adán y de nuestros progenitores. Y al salir de las aguas, participamos de la resurrección del Señor y la hacemos realidad en nuestras vidas, naciendo de nuevo espiritualmente.

Por medio de la Fe, podemos traer estas dos realidades espirituales a nuestras vidas, por medio del bautismo. Así podremos experimentar de manera real, esta victoria del nuevo hombre y la muerte del viejo hombre en nuestra vida.


Gálatas 5:24. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Gálatas 6:14. Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Gálatas 2:20-21. Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. v.21 No desecho la Gracia de Dios; pues si por la ley [Es decir, por el Primer Pacto] fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Colosenses 3:1-4. Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. v.2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. v.3 Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. v.4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Este es el camino Nuevo que Cristo-Jesús nos abrió al Lugar Santísimo, teniendo ya la libertad sobre el pecado y de la muerte. Para que nos mantengamos firmes, sin dudar, en la profesión de nuestra esperanza, la salvación eterna.


Hebreos 10:18-23. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado. v.19 Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la Sangre de Jesús-Cristo, v.20 por el camino Nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, v.21 y teniendo un Gran Sacerdote sobre la casa de Dios, v.22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. v.23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.

Hebreos 4:15-16. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. v.16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

ADVERTENCIA


Ahora, estamos obligados a experimentar en nuestra propio ser (espíritu, alma y cuerpo), la muerte y la resurrección del Señor. Crucificando las pasiones y deseos de nuestra carne; y crucificando el mundo, para nosotros, aprendiendo a vivir en la Nueva Vida de resurrección, que es en la Justicia y Santidad de la Verdad.


Gálatas 5:24. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Gálatas 6:14. Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

1 Pedro 4:1-2. Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, v.2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Mateo 16:24-28. Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. v.25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. v.26 Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma? v.27 Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. v.28 De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Si no nos santificamos y consagramos al Reino de Dios y Su Justicia, no podremos ser perfeccionados en nuestra alma y corazón. Y estaremos desechando la salvación que ofrece Dios a nuestra alma y nuestro fin, será la perdición eterna

1 Corintios 6:9-10. ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, v.10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

Gálatas 5:16-21. Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. v.17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. v.18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. v.19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, v.20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, v.21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Efesios 5:1-7. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. v.2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante. v.3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; v.4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias. v.5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. v.6 Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. v.7 No seáis, pues, partícipes con ellos.

Apocalipsis 21:7-8. El que venciere heredará todas las cosas, y YO seré su Dios, y él será mi hijo. v.8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

Apocalipsis 22:14-15,11-12. Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. v.15 Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. v.11 El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía. v.12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.

Hebreos 12:25-29. Mirad que no desechéis al que habla. Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos. v.26 La voz del cual conmovió entonces la tierra, pero ahora ha prometido, diciendo: Aún una vez, y conmoveré no solamente la tierra, sino también el cielo. v.27 Y esta frase: Aún una vez, indica la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las inconmovibles. v.28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; v.29 porque nuestro Dios es fuego consumidor.

Oración: Padre-celestial, te pedimos de todo corazón, que NO dejes caer esta enseñanza en el olvido, que satanás no pueda arrebatarla, Sino que quede bien sembrada en nuestro corazón, alma y mente. Que tengamos la certeza y la claridad de lo que es la obra de nuestro Señor Cristo-Jesús y cómo Él se perfeccionó, para aplicar esa perfección en nosotros; y cómo Él llevó nuestro hombre viejo a su Cruz, y cómo resucitó al tercer día, trayendo la nueva vida a nosotros. Padre-Amado, ayúdanos a vivir esta realidad espiritual, en nuestras vidas y que podamos caminar en el hombre nuevo, en la vida nueva. Padre-Eterno, que tu Espíritu trabaje en nosotros, para que transforme nuestras vidas a la imagen y semejanza de tu Hijo Cristo-Jesús. Padre-Eterno, aumenta y fortalece nuestra Fe. Te lo pedimos en el Nombre de tu amado Hijo Cristo-Jesús. Amén, Amén, Amén.

Estudio dado por Ricciardo B. Iafrancesco V.

Sobre el tema del Arrepentimiento de Obras Muertas.

Estudio N° 08 - Tema: El Arrepentimiento de las Obras Muertas, Parte 6. Sección 13.

Todos los textos citados, son de la versión Bíblica: Reina-Valera de 1960.

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