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Principios espirituales que deben regir nuestra conducta de vida

Todos estos versículos que cito a continuación, nos hablan de las leyes espirituales que rigen el reino espiritual de Dios; y nosotros debemos aprender a vivir bajo estos principios espirituales, para poder avanzar y crecer espiritualmente. Para poder crecer en la salvación de nuestra alma.


Mateo 5:21-22. Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. v.22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Raca [Es decir, que ofenda su capacidad como ser racional], a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: More [Es decir, que ofenda su corazón, sus sentimientos profundos], quedará expuesto al infierno de fuego.

Mateo 5:27-28. Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. v.28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.

Mateo 5:33-37. Además, habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. v.34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; v.35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. v.36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. v.37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Mateo 5:38-42. Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. v.39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; v.40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; v.41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. v.42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses.

Mateo 5:43-48. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. v.44 Pero Yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen. v.45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. v.46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? v.47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? v.48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo 6:1. Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos.

Mateo 7:1-5. No juzguéis, para que no seáis juzgados. v.2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.v.3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? v.4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? v.5 ¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

Santiago 2:13. Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.

Santiago 4:11-12. Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. v.12 Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?

1 Juan 4:17-18. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como Él es, así somos nosotros en este mundo. v.18 En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.


1 Pedro 4:8-9. Y, ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. v.9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.
Hebreos 13:5-6. Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; v.6 de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
Mateo 6:25,31-34. Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida [Es decir, la vida del Alma], qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida [Es decir, la vida del Alma] más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? v.31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? v.32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. v.33 Mas buscad primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. v.34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.
1 Tesalonisenses 5:18. Dad gracias en todo [Es decir, por lo bueno y por lo malo], porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
1 Tesalonisenses 5:17. Orad sin cesar.
1 Tesalonisenses 5:15. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.
1 Tesalonisenses 5:16. Estad siempre gozosos.
Filipenses 4:4. Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!

Mateo 6:2-4. Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. v.3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, v.4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Mateo 6:5-8. Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. v.6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. v.7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. v.8 No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Mateo 6:14-15. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; v.15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Mateo 6:16-18. Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. v.17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, v.18 para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Mateo 6:19-21. No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; v.20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. v.21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Lucas 12:33-34. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. v.34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

Mateo 6:22-24. La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; v.23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? v.24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Mateo 7:6. No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.

Mateo 7:7-11. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. v.8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. v.9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? v.10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? v.11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Mateo 7:13-14. Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; v.14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.

Mateo 7:15. Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.


Esta serie de mandamientos del Señor, que acabamos de leer, son principios fundamentales del Nuevo Pacto. Ellos revelan con claridad, la posición y condición verdadera actual de nuestra alma espiritualmente, como si la viéramos en un espejo, delante de Dios Padre.

Si estamos rigiendo nuestra conducta y vida espiritual, por estos principios, entonces estamos madurando y perfeccionándonos espiritualmente. Porque son las instrucciones del Señor, son la guía del Señor, son enseñanzas del Señor, para que nosotros logremos el objetivo y lleguemos a la meta, de la salvación de nuestra alma.

Lo oculto de nuestro corazón y alma siempre queda expuesta a la luz de la Palabra; porque ella descubre y revela las tinieblas que todavía reinan en nuestro interior. Esos pecados ocultos y silenciosos, en nuestro interior del corazón y alma, deben ser crucificados. Podemos ver un ejemplo, de lo acontecido a los fariseos y escribas judíos, cuando tentaron al Señor, con respecto a una mujer hallada en adulterio; estos fariseos y escribas de la ley, estaban en peor condición, que esa mujer hallada en adulterio; Jesús escribía en el piso, posiblemente sus pecados.


Juan 8:1-11. Y Jesús se fue al monte de los Olivos. v.2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. v.3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, v.4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. v.5 Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres [Levítico 20:10.]. Tú, pues, ¿qué dices? v.6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. v.7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. v.8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. v.9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. v.10 Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? v.11 Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

1 Pedro 4:1-2. Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne [Es decir, quien está crucificando su alma y carne], terminó con el pecado, v.2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la VOLUNTAD de Dios.

Lucas 9:23. Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día [Es decir, crucificar su alma y carne, cada día], y sígame.

Gálatas 5:24. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

Gálatas 6:14. Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Lucas 1:74-75. Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos [Es decir, a Dios] v.75 En santidad y en Justicia delante de Él, todos nuestros días.

Tito 2:11-14. Porque la Gracia de Dios se ha manifestado para Salvación a todos los hombres, v.12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, v.13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, v.14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.


NOTA: Este es el Verdadero Evangelio del Señor; el arrepentirnos de las obras muertas de nuestra carne y de nuestra alma. Matándolas mediante la crucifixión, todos los días, de nuestro peregrinar en este mundo.


ORACIÓN: Padre-Celestial, ten misericordia y compasión de nosotros; ayúdanos con el poder de tu Gracia, para que tu Palabra se haga realidad en nuestra vida, y podamos vivir conforme a tus mandamientos. Que vivamos cada día la Cruz de Cristo Jesús, en nuestra carne y alma, y podamos experimentar la Nueva vida de resurrección en Cristo Jesús, cada día, en nuestro peregrinar en esta tierra; que vivamos cada día en tu Justicia y Santidad. Ayúdanos Padre Amoroso, a ser victoriosos, crucificando nuestra carne y alma, y así crezcamos cada día en santidad y justicia, agradandote y cumpliendo con tu voluntad. Gracias Padre-Eterno, porque eres un Dios fiel y compasivo, para con tus hijos. Amén, Amén, Amén.


 
Estudios por: RICCIARDO BRUNO IAFRANCESCO VILLEGAS
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