top of page

¡Una lámpara para mis pies!



"Tu palabra es una lámpara para mis pies y una luz en mi camino". Salmo 119:105


La Palabra de Dios se representa como una lámpara para los pies.


Es una "lámpara" -no un sol resplandeciente, ni siquiera un faro- sino una lámpara o linterna común y corriente que se puede llevar en la mano.


Es una lámpara "para los pies", que no lanza sus rayos a lo lejos, ni ilumina un hemisferio, sino que brilla sólo en el pequeño trozo de camino por el que caminan los pies del peregrino.


La ley de la guía divina es: "Paso a paso". Quien lleva una linterna en un camino rural de noche, sólo ve un paso ante él. Si da ese paso, lleva su linterna hacia adelante, y así deja claro otro paso. Al final, llega a su destino con seguridad, sin pisar ni una sola vez la oscuridad. Todo el camino ha sido iluminado para él, aunque sólo un paso a la vez. Esto ilustra el método habitual de la guía de Dios.


Si esta es la forma en que Dios guía, nunca debería ser difícil para nosotros encontrar nuestro deber. Nunca está lejos, inaccesible para nosotros, sino que siempre está cerca. Nunca está fuera de nuestra vista, en la oscuridad, porque Dios nunca pone nuestro deber donde no podemos verlo. Lo que pensamos que puede ser nuestro deber, pero que todavía se encuentra en la oscuridad y la incertidumbre, no es nuestro deber todavía, aunque pueda serlo un poco más adelante. El deber por el momento es siempre claro, y eso es todo lo que necesitamos preocuparnos; porque cuando hagamos lo poco que está claro, llevaremos la luz adelante, y brillará en el paso del siguiente momento.


Jesús dijo: "El que me sigue no caminará en la oscuridad". El seguimiento rápido, incuestionable e indudable de Cristo elimina toda la perplejidad de la vida cristiana y da una paz ininterrumpida. Nunca hay un momento sin su deber; y si estamos viviendo cerca de Cristo y siguiéndolo de cerca, nunca quedaremos en la ignorancia de lo que Él quiere que hagamos.


Nuestra oración diaria debería ser: "Dirige mis pasos según tu Palabra; que ningún pecado se enseñoree de mí". Salmo 119:133





82 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

¿Qué te da esperanza?

Nuestro mundo está cambiando constantemente, pero las Escrituras nos recuerdan que nuestra esperanza en Dios nunca cambia. Esta semana, experimenta la esperanza eterna que tenemos en Dios con contenid

bottom of page