La presencia del pecado no es un accidente superficial, sino un poder que deforma el carácter y domina la voluntad. Por eso la redención de Cristo no puede ser privada de santificación. El texto afirma con precisión que la cruz tuvo un fin doble: liberar del dominio de la maldad y producir un pueblo apartado para Dios.
Al mirar la Pasión, vemos cada detalle orientado a esta victoria: quebrantar al adversario que nos apartó de la vida, y devolvernos al Padre con un corazón nuevo. Ir al cruce de la cruz no es romantizar el sufrimiento, sino entregar a Jesús nuestras cadenas para que Él destruya sus raíces. Esta purificación no termina en sentimiento: el Espíritu Santo produce celo por las buenas obras como fruto de agradecimiento. No se trata de perfeccionismo, sino de obediencia diaria: confesar, reparar, servir y resistir tentaciones con la certeza de que el Cordero nos ha comprado para una misión santa.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - January 8
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.