Muchos han dejado a Cristo y ya no caminan con Él; pero ¿qué razón tienes TÚ para cambiar?
¿Ha habido alguna razón para ello en el pasado? ¿No se ha mostrado Jesús suficiente? Esta mañana te apela: "¿He sido para vosotros un desierto?" Cuando tu alma ha confiado sencillamente en Jesús, ¿alguna vez has quedado confundido? ¿No has hallado hasta ahora a tu Señor como un amigo compasivo y generoso, y no te ha dado la simple fe en Él toda la paz que tu espíritu podía desear? ¿Puedes siquiera soñar con un amigo mejor del que Él ha sido para ti? Si es así, ¡no cambies lo viejo y probado por lo nuevo y falso!
En cuanto al presente, ¿puede eso obligarte a dejar a Cristo? Cuando estamos acosados por este mundo, o por pruebas más severas dentro de la familia, hallamos algo sumamente bendito en reclinar la cabeza sobre el pecho de nuestro Salvador. Este es el gozo que hoy tenemos al estar salvos en Él; y si este gozo satisface, ¿por qué pensar en cambiar? ¿Quién troca oro por escoria? No nos apartaremos del sol hasta hallar una luz mejor, ni dejaremos a nuestro Señor hasta que aparezca un amante más resplandeciente. Y como eso jamás podrá ser, lo sostendremos con un agarre inmortal y ataremos su nombre como sello sobre nuestro brazo.
En cuanto al futuro, ¿puedes sugerir algo que pueda surgir y que haga necesario que te amotines, o que abandones la vieja bandera para servir bajo otro capitán? No lo creemos. Si la vida es larga, Él no cambia. Si somos pobres, ¿qué mejor que tener a Cristo, que puede hacernos ricos? Cuando estamos enfermos, ¿qué más queremos que Jesús para que haga nuestra cama en nuestra enfermedad? Cuando morimos, ¿no está escrito que "ni la muerte, ni la vida, ni lo presente, ni lo porvenir, podrán separarnos del amor de Dios, que es en Cristo Jesús nuestro Señor"? Decimos con Pedro: "Señor, ¿a quién iremos?"
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: October 23 — Morning
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.