El año devocional de Miller

A solas ante el último llamado

Llegará el momento en que el Señor nos llame a solas, y ninguno podrá acompañarnos más allá del pie del monte.

A cada uno de nosotros llegará algún día el llamado: «Apártate de tu labranza, de tu tienda, de tu escritorio, de tus libros, de tus placeres; entra en el silencio de tu propia habitación… y muere.» Puede que no oigamos la voz al dejar nuestro trabajo al caer la tarde, ni seamos conscientes de que vamos a morir; pero eso no alterará el hecho. Llegará nuestra última hora, cuando la voz que nadie puede resistir nos llame desde la tierra.

Moisés debía morir solo. Ninguno del pueblo lo acompañó. En realidad, cada uno de nosotros tiene que morir solo. Nuestros amigos pueden rodearnos, sostener nuestra mano, cantar u orar con nosotros, derramar sus lágrimas sobre nuestra mejilla fría y estampar ardientes besos de despedida en nuestros labios; pero debemos morir solos. Nadie puede acompañarnos más allá del pie del monte. Es un punto en el que el afecto más tierno no puede ayudar. Es como quien se hace a la mar en un barco: los amigos llegan a la orilla y agitan sus despedidas mientras nos alejamos, pero ninguno va con nosotros. ¡Tenemos que morir solos!

«Así murió allí Moisés, siervo del Señor… como el Señor había dicho.» Deuteronomio 34:5

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - March 21

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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