Mañana y noche

Aceptados en el Amado para siempre

El creyente no es aceptado por su propia experiencia, sino en el Amado, perfecto y sin mancha, donde halla seguridad contra toda tentación y acusación.

¡Qué estado tan maravilloso de privilegio! Incluye nuestra justificación delante de Dios; pero el término «aceptación» en el griego significa más que eso. Significa que somos objetos del deleite divino, aún más, del gozo divino. ¡Cuán maravilloso que nosotros, gusanos, nosotros, mortales, nosotros, pecadores, seamos los objetos del amor divino! Pero es solo «en el Amado».

Algunos cristianos parecen pensar que son aceptados en su propia experiencia. Cuando su corazón está vivo y sus esperanzas son brillantes, piensan que Dios los acepta, pues se sienten tan elevados, tan celestiales, tan levantados sobre la tierra. Pero cuando su alma se apega al polvo, temen que ya no son aceptados. Si solo pudieran ver que todos sus goces elevados no los exaltan, y todas sus bajas desesperaciones no los deprimen realmente a los ojos del Padre, sino que ellos permanecen aceptados en Uno que nunca cambia, en Uno que es siempre el Amado de Dios, siempre perfecto, siempre sin mancha ni arruga ni cosa semejante, ¡cuánto más felices serían, y cuánto más honrarían al Salvador! Regocíjate, pues, creyente, en esto: eres aceptado «en el Amado».

Miras dentro de ti y dices: «¡No hay nada aceptable aquí!». Pero mira a Cristo, y ve si no hay allí todo aceptable. Tus pecados te angustian, pero Dios ha echado tus pecados tras sus espaldas, y eres aceptado en el Justo. Tienes que luchar con la corrupción y contender con la tentación, pero ya eres aceptado en Aquel que ha vencido a los poderes del mal. El diablo te tienta, pero ten buen ánimo: él no puede destruirte, pues eres aceptado en Aquel que ha quebrantado la cabeza del dragón bermejo. Aun las almas glorificadas en el cielo no son más aceptadas de lo que tú eres. Ellas solo son aceptadas en el cielo «en el Amado», y tú eres aun ahora aceptado en Cristo, ¡de la misma manera!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: September 23 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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