Tesoros de Spurgeon

Aceptos en el Amado aun siendo pecadores

Spurgeon medita en el privilegio inefable de ser aceptos en el Amado, no por nuestros altibajos espirituales, sino por la perfección inmutable de Cristo.

Nosotros gusanos, nosotros mortales, nosotros pecadores

«Aceptos en el Amado.» Efesios 1:6

¡Qué maravilloso estado de privilegio! Incluye nuestra justificación delante de Dios—pero el término “aceptación” en el griego significa más que eso. Significa que somos objeto del deleite divino, ¡sí, incluso del gozo divino! ¡Cuán admirable que nosotros, gusanos, nosotros mortales, nosotros pecadores—seamos objeto del amor divino! Pero es solo “en el Amado”.

Algunos cristianos parecen pensar que son aceptados en su propia experiencia. Cuando su corazón está vivo y sus esperanzas brillan—piensan que Dios los acepta, ¡pues se sienten tan elevados, tan celestialmente dispuestos, tan atraídos por encima de la tierra! Pero cuando sus almas se pegan al polvo—temen que ya no son aceptados.

¡Si pudieran ver que todas sus alegrías elevadas no los exaltan, y todas sus bajas desesperaciones no los deprimen realmente ante la vista del Padre—sino que están aceptados en Uno que nunca cambia, en Uno que es siempre el Amado de Dios, siempre perfecto, siempre sin mancha ni arruga ni nada semejante—cuánto más felices serían—y cuánto más honrarían al Salvador! Regocíjate pues, creyente, en esto—eres aceptado “en el Amado”.

Miras dentro, y dices: “¡Aquí no hay nada aceptable!” Pero mira a Cristo, y ve si no hay allí todo aceptable. Tus pecados te perturban—pero Dios ha echado tus pecados detrás de su espalda, y eres aceptado en el Justo. Tienes que luchar con la corrupción, y luchar con la tentación—pero ya eres aceptado en Aquel que ha vencido los poderes del mal. El diablo te tienta—pero ten buen ánimo, no puede destruirte, pues eres aceptado en Aquel que ha aplastado la cabeza del dragón rojo. ¡Incluso las almas glorificadas en el cielo—no son más aceptadas que tú! Ellos solo son aceptados en el cielo “en el Amado”, ¡y tú eres ya ahora aceptado en Cristo, de la misma manera!

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: Spurgeon Treasures — We worms, we mortals, we sinners!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura