Adora a Dios en el taller o en la cocina 2 de mayo de 1771
Mi querido amigo:
Cuanto más el Señor te bendice en las cosas terrenales, más sensible serás a que la verdadera felicidad solo se encuentra en Él mismo; pues el pecado y la vanidad están estrechamente unidos a todo cuanto existe bajo los cielos. Bajo esta perspectiva, confío en que Él te capacitará para contar tus aflicciones entre tus misericordias, como necesarias para evitar que tu alma se pegue al polvo y para avivar tus oraciones y tus deseos hacia el cielo.
Nuestras relaciones necesarias en esta vida, especialmente las más gratas, están rodeadas de muchas trampas. Que el Señor te mantenga sensible al peligro, para que estés alerta contra los primeros indicios de declive espiritual y clames continuamente: «¡Sosténme, y entonces estaré seguro!».
Estoy, sin embargo, plenamente persuadido de que la debida atención a los asuntos de nuestros deberes y vocaciones en este mundo nunca puede ser un obstáculo para caminar con Dios. Estas cosas terrenales requieren parte de nuestros pensamientos y gran parte de nuestro tiempo; y si podemos gestionarlas en obediencia a Su voluntad y con miras a Su gloria, entonces quedan santificadas y se convierten en acciones santas. Un creyente que actúa con el espíritu debido puede decirse verdaderamente que adora a Dios en el taller o en la cocina, no menos que cuando espera en Él mediante la oración y la meditación de las Escrituras. Una persona llamada por la providencia de Dios a barrer las calles, si lo hace para el Señor, realiza un servicio tan aceptable como el de otro que predicara el Evangelio a miles.
Fuente y atribución
Autor original: John Newton
Título original: John Newton choice excerpts — 194
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John Newton, publicado originalmente en Grace Gems.