Los maestros judíos entendían por «prójimo» solamente a aquellos que eran de su propio país, nación y religión, a quienes tenían a bien considerar como amigos. El Señor Jesús enseña que debemos hacer todo el bien real que podamos a todos, especialmente a sus almas. Debemos orar por ellos. Mientras muchos devuelven bien por bien, nosotros debemos devolver bien por mal; y esto hablará de un principio más noble que aquel por el que actúan la mayoría. Otros saludan a sus hermanos y abrazan a los de su propio partido, camino y opinión, pero nosotros no debemos limitar así nuestro respeto. Es deber de los cristianos desear, procurar y avanzar hacia la perfección en gracia y santidad. Y en ello debemos procurar conformarnos al ejemplo de nuestro Padre celestial, 1 Pedro 1:15, 16. Sin duda, se puede esperar más de los seguidores de Cristo que de los demás; sin duda, se hallará más en ellos que en los demás. Pidamos a Dios que nos capacite para demostrar que somos sus hijos.
Mateo 6
Contra la hipocresía en la limosna
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 5:43-48
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.