¡Ríos de deleite!
«Venga tu reino.» Mateo 6:10
Estamos rodeados por un cuerpo de pecado, ¿no deberíamos anhelar sacudirnos esta víbora? Estamos en un valle de lágrimas, ¿no es mejor estar en un reino glorioso? Aquí combatimos contra Satanás, ¿no deberíamos desear ser sacados del sangriento campo de batalla, donde vuelan tan rápidas las balas de la tentación, para recibir una corona victoriosa? ¡Oh, anhela el reino celestial! Debemos desear con ansias estar siempre bañándonos en la luz del rostro de Dios.
Piensa en lo que será, ¡estar para siempre con el Señor! ¿Hay sonrisas o abrazos más dulces que los suyos? ¿Hay lecho tan suave como el seno de Cristo? ¿Hay gozo semejante a tener desplegado sobre nosotros el estandarte dorado del amor de Cristo? ¿Hay honor semejante a sentarse en el trono con Cristo? ¡Oh, entonces, anhela el reino celestial!
Dios será un mar profundo de bienaventuranza, y los santos glorificados se bañarán para siempre en este océano. «Y reinarán por los siglos de los siglos.» Apocalipsis 22:5. El cielo compensará con creces todo.
Oh, que esto sea nuestro consuelo en medio de todas las calamidades y sufrimientos de esta vida. ¡Qué inmensa diferencia hay entre los sufrimientos del creyente y su recompensa! «Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.» Romanos 8:18. Por unas pocas lágrimas, ¡recibiremos ríos de deleite!
«No temas, manada pequeña; porque al Padre le ha placido daros el reino.» Lucas 12:32
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Watson
Título original: El Padrenuestro — Rivers of
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Watson, publicado originalmente en Grace Gems.