Mañana y noche

Animo para evangelizar: Dios tiene pueblo escogido

Dios tiene un pueblo escogido aun entre los más viles; el evangelista lleva la Palabra con confianza porque Cristo intercede y el Espíritu ha de salvarlos.

Esto debe ser un gran estímulo para evangelizar, ya que Dios tiene entre los más viles, los más reprobados, los más corrompidos y borrachos, un pueblo escogido que debe ser salvo. Cuando llevas la Palabra a ellos, lo haces porque Dios te ha ordenado como mensajero de vida para sus almas, y ellos deben recibirla, pues así lo establece el decreto de la predestinación. Ellos son tan redimidos por la sangre de Cristo como los santos que están delante del trono eterno. Son propiedad de Cristo, y sin embargo, tal vez sean ahora amantes de la taberna y aborrecedores de la santidad. Pero si Jesucristo los ha comprado, Él los tendrá.

Dios no es infiel para olvidar el precio que su Hijo ha pagado. No permitirá que su sacrificio sustitutorio sea en ningún caso una cosa muerta e ineficaz. Decenas de miles de redimidos no han sido regenerados aún, pero regenerados deben ser. Este es nuestro consuelo cuando salimos a ellos con la Palabra vivificante de Dios.

Aún más, estos impíos son rogados por Cristo delante del trono. "No ruego solamente por éstos," dice el gran Intercesor, "sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos." Almas pobres e ignorantes, ellos no oran por sí mismos, pero Jesús ora por ellos. Sus nombres están en su pectoral, y antes de mucho doblarán su rodilla obstinada, exhalando el suspiro penitente delante del trono de la gracia.

"Aún no es el tiempo de los higos." ¡El momento predestinado no ha llegado! Pero cuando llegue, ellos obedecerán, porque Dios tendrá a su propio pueblo redimido. Deben obedecer, porque el Espíritu no puede ser resistido cuando sale con la plenitud de su poder salvador. Deben llegar a ser siervos voluntarios del Dios vivo. "Mi pueblo estará dispuesto en el día de mi poder." "Él justificará a muchos." "Verá el fruto de la aflicción de su alma, y será saciado."

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 4 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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