Considera a Jesús

Aprende a orar contemplando las madrugadas de Jesús

Jesús vivió en comunión continua con el Padre y buscó el lugar solitario para orar. Su ejemplo nos invita a hacer de la oración secreta y filial el aliento de cada día.

A nadie conviene tan bien este cuadro de profunda devoción como a aquel cuya vida fue un acto continuo de oración y cuya atmósfera vital era la comunión con Dios. Jesús, literalmente, anduvo con Dios. Como hombre, sentía profundamente las necesidades espirituales del ser humano; como Mediador, experimentó la necesidad de mirar al Fuerte por fortaleza, al Sabio por sabiduría, al que ama por simpatía, en una palabra, a su Padre celestial, para suplir cada día desde los recursos infinitos de su ser la gran obra que le había encomendado.

Será sabio que consideremos a Jesús en lo tocante a la oración. Si él, el sin pecado, el poderoso, el divino, sintió la necesidad de sacar de lo alto, por el aliento de la oración, los recursos necesarios para cumplir su obra y glorificar a su Padre, ¡cuánto más nosotros! Necesitamos que la oración preceda, acompañe y siga cada paso; que la comunión con Dios impulse, sostenga y santifique cada acto de la vida; que, imitando a nuestro bendito Señor, nos levantemos muy de mañana, vayamos a un lugar solitario y, antes de que las cosas seculares ocupen nuestra mente, nos demos a la oración.

La oración de Jesús fue real comunión con Dios. No te conformes con la forma, el deber o el acto de orar; no te des por satisfecho si no percibes la atención de Dios, el corazón que responde desde el Padre y el aliento vital del Espíritu. Entra en tu aposento, cierra la puerta y ora a tu Padre en secreto. Lleva la sangre de Jesús, apoya la mano de fe en su Palabra y abre todo tu corazón con confianza filial; él, en amor paternal, abrirá para ti todos los tesoros de su gracia. Una oración sincera al amanecer puede sostenerte en las horas de trabajo y prueba. ¡Señor, yo vengo!

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– in Communion with God

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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