El año devocional de Miller

Aprender a leer los signos de los tiempos

No debemos cerrar los ojos a lo que se avecina. Quien observa los signos de los tiempos y se prepara con diligencia jamás será sorprendido por la vida.

La parábola de la higuera nos enseña que no debemos cerrar los ojos a los anuncios de las cosas futuras. Se nos enseña a no afanarnos por el mañana. Pero también existe el deber de mirar hacia adelante, lo mismo que el de no hacerlo. El buen marinero observa el cielo, y sería criminalmente necio si no hiciera caso de las señales precursoras de la tormenta. El agricultor prudente vigila los precursores del invierno y recoge sus frutos, recoge su ganado, apila leña y carbón en sus depósitos cuando aún puede hacerlo con facilidad, y queda listo antes de que lleguen las nieves y el frío riguroso. Así, en toda nuestra vida, debemos observar los «signos de los tiempos» y conformar a ellos nuestro rumbo.

Los jóvenes, al sentir en su alma los impulsos de la vida y oír las voces de Dios resonando en sus oídos, deben ser recordados de los deberes y las responsabilidades de la vida hacia los cuales caminan, y deben prepararse con diligencia para desempeñar bien su lugar. Cada etapa de la vida trae consigo su obra propia; y siempre hay pronósticos que, de ser atendidos, nos permitirán prepararnos para lo que Dios está preparando para nosotros. Si somos fieles, un día nos preparará para el siguiente, y nunca nos encontrará ningún suceso, por repentino que sea, sin preparación para enfrentarlo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - May 27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura