Extractos escogidos de Thomas Sherman

Aprovechar la aflicción para aprender los decretos de Dios

Una llamada a prepararse para la aflicción antes de que llegue y a aprovecharla cuando viene, mortificando el pecado y anhelando la santidad y el cielo.

Aflicción preparada y aprovechada

«Bueno me fue haber sido afligido, para así aprender tus estatutos.» Salmo 119:71

Así como es deber de los hijos de Dios prepararse para la aflicción antes de que llegue, así es también su deber aprovechar la aflicción cuando esta viene. Si no nos preparamos para la aflicción, seremos sorprendidos por ella; y si no la aprovechamos, es probable que la aumentemos. Quien desee prepararse para la aflicción, debe de antemano: (1.) resignarlo todo a Dios, (2.) fortalecer sus gracias, (3.) atesorar las promesas divinas, (4.) y escudriñar los pecados secretos. Y quien desee aprovechar la aflicción cuando llegue, debe esforzarse por ver: el pecado cada vez más en su inmundicia, para mortificarlo; su corazón en su engaño, para velar sobre él; el mundo en su vaciedad, para crucificarse a él; la gracia en su amabilidad, para estimarla; a Dios en su santidad, para reverenciarlo; y el cielo en su deseabilidad, para anhelarlo. Quien se cuida más de evitar las aflicciones que de ser preparado para ellas; o está más solícito por ser librado de ellas que por ser mejorado por ellas, ¡es probable que caiga más pronto en ellas y que viva más tiempo bajo ellas!

«Él nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad. Ninguna disciplina parece agradable en el momento, sino dolorosa; pero después produce una cosecha de justicia y paz para los que por ella han sido entrenados.» Hebreos 12:10-11

Fuente y atribución

Autor original: Thomas Sherman

Título original: Choice excerpts from Thomas Sherman — 7

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Sherman, publicado originalmente en Grace Gems.

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