Comentario Devocional y Práctico

Aun en el puerto podemos sufrir naufragio

La nave que resistió la tormenta en mar abierto se despedaza al encallar; así, el corazón que se aferra al mundo se pierde, pero el que se mantiene sobre él, aunque zarandeado, conserva la esperanza.

La nave que había resistido la tormenta en el mar abierto, donde tenía espacio, se despedaza cuando queda encallada. Así, si el corazón se fija en el mundo con afecto y se apega a él, está perdido. Las tentaciones de Satanás golpean contra él, y se va; pero mientras se mantenga por encima del mundo, aunque sea agitado por los cuidados y los tumultos, hay esperanza para él. Tenían la costa a la vista, sin embargo sufrieron naufragio en el puerto; así se nos enseña a nunca estar seguros. Aunque haya gran dificultad en el camino de la salvación prometida, sin falta se cumplirá. Llegará a pasar que, cualesquiera que sean las pruebas y los peligros, a su debido tiempo todos los creyentes llegarán sanos y salvos al cielo. Señor Jesús, nos has asegurado que ninguno de los tuyos perecerá. Tú los llevarás a todos sanos y salvos a la orilla celestial. ¡Y qué llegada tan placentera será esa! Los presentarás a tu Padre, y darás a tu Espíritu Santo plena posesión de ellos para siempre.

Capítulo 28

Pablo recibido con bondad en Melita (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 27:39-44

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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