Ayer te llegó la tristeza y vació tu hogar. Tu primer impulso ahora es rendirte y sentarte en la desesperación entre los restos de tus esperanzas. Pero no te atreves a hacerlo. Estás en la línea de batalla y la crisis está cerca. Vacilar un momento sería poner en peligro algún interés santo. Otras vidas sufrirían si te detuvieras. Los intereses santos se resentirían si tus manos se cruzaran. No debes demorarte ni siquiera para darte al dolor. Las tristezas son solo incidentes en la vida y no deben interrumpirnos. Debemos dejarlas atrás mientras avanzamos hacia lo que tenemos delante.
Dios también ha dispuesto que, al seguir adelante en el deber, encontremos el consuelo más verdadero y rico para nosotros. Sentarnos a rumiar nuestras penas hace que la oscuridad se profundice a nuestro alrededor y se deslice en nuestro corazón, y nuestra fuerza se vuelva debilidad. Pero si apartamos la mirada del sombrío panorama y tomamos las tareas y deberes a los que Dios nos llama, la luz volverá y creceremos más fuertes.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - March 22
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.