Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Bienaventurado el hombre que confía en Dios

La confianza en Dios exige renuncia total: confiar en él para todo o para nada, dando a Dios el corazón entero y hallando alivio al echar sobre el Señor toda carga.

La confianza en Dios implica una total renuncia a uno mismo. En el momento en que confío en mí, dejo de confiar en Dios. En el momento en que retiro una parte de mi confianza del Señor y pongo en mí un grano de ella, en ese momento retiro toda mi confianza en Dios. Mi confianza en Dios ha de ser todo o nada; ha de ser sin reserva y completa, o de lo contrario es falsa y engañosa. ¿No es el Señor digno de ser confiado? Y si es digno de ser confiado en algo, ¿no lo es de ser confiado en todo? El oficio y la obra de la verdadera fe es ponerlo todo en las manos de Dios, sin retener parte del precio. Es esta reserva secreta lo que Dios aborrece; hay hipocresía en su mismo rostro. Confía en Dios para nada, o confía en él para todo. Dios no aceptará un corazón dividido. Dale todo, o no le des nada.

David vio cuán pocos eran los que con todo su corazón confiaban en Dios. Este sentimiento parece haberle hecho decir: «Bienaventurado el hombre», aquel hombre singular, aquel individuo raro, «que confía en ti». La bendición de Dios reposa sobre aquel hombre feliz y altamente favorecido. Es bendito para el tiempo y para la eternidad. Tiene la bendición de Dios aun ahora en su alma. ¡Oh, cuán raro es que estemos en ese dulce y bendito estado en que podemos poner toda nuestra confianza en Dios; confiar en él para la vida y para la muerte; confiar en él para todas las cosas, pasadas, presentes y por venir! Sin embargo, sin una medida de esta fe, no hay paz sólida, ni reposo real y duradero. Y a esto has de llegar más temprano o más tarde; pues no puedes llevar tus propias cargas sin que te rompan la espalda. Pero cuando puedes echar tu carga sobre el Señor, entonces hallarás seguro dulce alivio.

¿No podemos, entonces, unir el corazón y la voz con David: «Oh Jehová de los ejércitos, bienaventurado el hombre que confía en ti»? Tal persona jamás será defraudada. El Señor oirá su oración; el Señor bendecirá su alma; estará con él en la vida, le sostendrá en la muerte y le tomará para estar consigo en la eternidad.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: December 6

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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