El año devocional de Miller

Cada bendición viene envuelta en el amor del Padre

Muchos bienes llegan a nosotros por medio de amigos y seres queridos, pero cada uno es una bendición enviada por Dios. Las manos humanas son solo manos de mensajeros.

Hay muchas cosas buenas que nos llegan a través de nuestros amigos. El padre trabaja y ahorra, y deja una herencia para sus hijos. Muchas bendiciones ricas nos llegan por medio de los afectos humanos. Hay manos que siempre se tienden hacia nosotros, manos de amor y de bondad, que nos ofrecen cosas buenas. Debemos mucho más de lo que jamás podremos calcular a quienes nos aman. El amable ministerio de los amigos trae incontables beneficios a nuestra vida.

Pero cada una de estas es una bendición que Dios nos envía. Las manos humanas que las traen son solo manos de mensajeros. Este es tan solo uno de los modos en que Dios envía sus bienes a nosotros.

Santiago nos dice también que todo lo que Dios nos da es bueno, y que cada una de sus bendiciones es perfecta. A veces pensamos que lo que recibimos de Dios no puede ser bueno. Creemos que él debe haber cambiado hacia nosotros. Se trata de una pérdida o de una decepción, y nos parece desamoroso. Pero sea cual fuere la forma en que llega, hay en ello una bendición; algún bien está envuelto en todo cuanto Dios envía a cualquiera de sus hijos. Aun lo que el corazón juzga como adversidad lleva dentro, escondido, un regalo del Padre que no se equivoca jamás.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - September 24

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura