Nuestra pobre madre Eva, saludando en su primogénito a la simiente prometida, apretó a Caín contra su pecho palpitante. «He adquirido», exclamó, «un varón» —el varón prometido— «por medio del Señor». ¡Nunca una madre quedó tan amargamente decepcionada! ¡Nunca fue más falsa la visión luminosa y feliz que ha flotado en torno a la cuna de tantos infantes! ¡Era una serpiente, y no un Salvador, lo que Eva apretó contra su pecho gozoso!
Fuente y atribución
Autor original: Thomas Guthrie
Título original: Pithy gems from Thomas Guthrie — 72
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Thomas Guthrie, publicado originalmente en Grace Gems.