Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Caminos de paz para nuestros pies

Cristo abrió para nosotros un sendero de paz donde el pecado solo dejaba espinas, y quien lo sigue halla, aun en medio de las pruebas, una calma secreta que el mundo no conoce.

En primer lugar, Jesús nos abrió el camino de paz. El pecado había destruido el sendero hacia el cielo, dejando solo un camino áspero y espinoso para los pies humanos. Nunca habría existido un sendero de paz si el mismo Jesús no lo hubiera trazado. Todos los caminos de la vida, excepto aquel que Él ha abierto para nosotros, están llenos de dolor y afán, y conducen únicamente a la tristeza, la desesperación y la ruina. Pero Cristo preparó una senda hermosa y bendita, que conduce al gozo y a la gloria eternos.

No fue una tarea fácil construir este camino. En la edificación de algunas de las grandes vías de este mundo, se sacrificaron miles de vidas humanas. A veces olvidamos, mientras avanzamos por el camino de la redención entre escenas apacibles, con suave música en nuestros oídos, con ricos consuelos en el corazón y con esperanzas celestiales que nos atraen hacia adelante, lo que costó a nuestro bendito Señor, qué afanes, lágrimas y sangre le fue necesario para prepararnos el camino, para tender puentes sobre los abismos y allanar las montañas. Pero ahora el camino está abierto, y de principio a fin es un camino de paz.

Muchas personas piensan que la vida cristiana es difícil y desagradable, que es un camino áspero y empinado; pero en verdad es un sendero de delicias y de paz. Los únicos verdaderamente felices en este mundo son quienes siguen a Cristo por el camino de la redención. Tienen su parte de problemas, decepciones y pesares; pero en todo momento, en medio de estas cosas, gozan de una paz secreta que el mundo no conoce. Hay senderos en los valles bajos, entre las grandes montañas, que son dulces imágenes del camino de paz del cristiano. En lo alto de los picos y los riscos las tormentas se desatan con furia salvaje; pero en estos senderos del valle jamás sopla el aliento de la tempestad. Las flores florecen, los manantiales murmuran a lo largo del borde del camino, los árboles extienden su sombra agradecida y el canto de las aves llena el aire. Tal es el "camino de paz" de Cristo en este mundo.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Paths of Peace

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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