Comentario Devocional y Práctico

Ciegos que claman: la fe que persevera hasta ver la luz

Cristo prueba la fe de quienes le siguen clamando, e ilumina los ojos del entendimiento según su fe, guardando su gloria de toda concepción mundana del Mesías.

En aquel tiempo los judíos esperaban que el Mesías apareciera; estos ciegos sabían y proclamaban por las calles de Capernaúm que él había venido, y que Jesús era él. Quienes, por la providencia de Dios, han perdido la vista corporal, pueden, por la gracia de Dios, tener los ojos de su entendimiento plenamente iluminados. Y cualesquiera que sean nuestras necesidades y cargas, no necesitamos más para nuestro socorro y sostén que participar de la misericordia de nuestro Señor Jesús. En Cristo hay suficiente para todos. Le seguían clamando a gran voz. Él quería probar su fe, y quería enseñarnos a orar siempre y no desmayar, aunque la respuesta no llegue de inmediato. Ellos seguían a Cristo, y le seguían clamando; pero la gran pregunta es: ¿Crees? La naturaleza puede hacernos fervorosos, pero solo la gracia puede obrar la fe. Cristo tocó sus ojos. Él da vista a las almas ciegas por el poder de su gracia que acompaña su palabra, y pone la sanidad en su fe. Quienes acuden a Jesucristo serán tratados, no según sus imaginaciones, ni según su profesión, sino según su fe. Cristo a veces ocultó sus milagros, porque no quería fomentar la presunción que prevalecía entre los judíos de que su Mesías sería un príncipe temporal, y dar así ocasión al pueblo para intentar tumultos y sediciones.

Cristo echa fuera un espíritu mudo

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 9:27-31

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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