Todo el pueblo de Dios es llevado al conocimiento de la Trinidad; no ciertamente por razonamiento metafísico ni por sutiles argumentos dirigidos al entendimiento. El Espíritu les enseña, no con razonamientos dirigidos a la cabeza, sino por el poder y el rocío de la verdad divina que descansan sobre el corazón. Bajo la enseñanza divina, aprenden la autoridad, la justicia, la majestad y la santidad, y a su tiempo sienten el amor de Dios el Padre. Aprenden la deidad de Cristo en sus almas, al ver y sentir el poder de su sangre, como sangre de Dios, y su justicia como «justicia de Dios». Y aprenden la deidad y la personalidad del Espíritu Santo al sentir el poder divino de sus operaciones sobre sus corazones; y perciben que él es Dios al notar cómo escruta todas sus acciones, saca a la luz todo pensamiento secreto y aplica pasajes de la Escritura a sus almas que sólo Dios podría producir o aplicar tan a propósito.
Y cuando así son llevados por la enseñanza divina al conocimiento de las tres personas de la Deidad, llegan a saber y sentir en lo profundo de la conciencia que hay tres Personas, iguales en poder, voluntad, esencia y gloria, y un solo Jehová. Ahora bien, estas verdades ningún hombre puede aprender de manera salvadora sino por esta enseñanza especial. Puede saber todo esto, y mucho más, en su entendimiento y juicio; pero una realización sensible del poder de estas cosas en la conciencia, un derretimiento divino del corazón bajo ellas, con un ensanchamiento del alma y un goce experimental de ellas, es el fruto exclusivo de la enseñanza de Dios que reposa sobre él hasta hacerle «nueva criatura» en Cristo.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: April 27
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.