La Iglesia primitiva estaba maravillada con Cristo. Él los deslumbró y despertó en ellos sentimientos de asombro tan profundos que nunca pudieron superar a Cristo. Todo de lo que hablaban era de Cristo. Todo lo que pensaban, de la mañana a la noche, era Cristo. Cristo era su única razón para vivir, y estaban más que dispuestos a morir por Él.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 308
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.