Verdades bíblicas ilustradas

Con el mismo afán, busquemos rescatar a los perdidos

El rescate de un obrero sepultado ilustra el empeño con el que debemos buscar la salvación de los perdidos.

Hace varios años, justo afuera de mi casa, unos hombres trabajaban bajo tierra. De pronto se escuchó un grito de agonía. Todos se apresuraron a salir. Descubrieron que la tierra se había hundido, sepultando a dos de los hombres. Cientos de personas se reunieron alrededor: las esposas, los hijos y los amigos de los obreros. Los hombres trabajaron con ahínco y rescataron a uno de ellos.

Estaba casi sofocado y completamente agotado; pero, en lugar de descansar un rato, tomó un pico y ayudó a otros hombres en la tarea de intentar rescatar a su compañero. Pasaron las horas. La gente no podía contener las lágrimas al contemplar el rostro de aquel hombre y oír su grito, de vez en cuando: «¡Tom, Tom, ¿estás ahí?».

Otros perdieron la esperanza, pero aquel hombre siguió trabajando hasta el ocaso, y al fin encontró el cuerpo sin vida de su compañero varios metros más abajo.

Con el mismo empeño deberíamos buscar salvar a los perdidos.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Pittman

Título original: He was well-near suffocated, and completely exhausted

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Pittman, publicado originalmente en Grace Gems.

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