Pensamientos matutinos

Condenar el pecado para vivir en la vida de Cristo

La Escritura exige decisión: o condenamos el pecado o él nos condena; no es perfeccionismo, sino reconocer que su salario es muerte y abrazar la justicia de Dios.

Romanos muestra que Dios no dejó el pecado sin juicio. Lo llevó a la cruz en la carne de su Hijo para que no reine en nosotros. La alternativa siempre es dramática: o la vieja vida sigue mandando y termina en ruina, o la cruz gobierna y nace vida nueva. No existe neutralidad entre obedecer al pecado y caminar en Cristo.

La disciplina y las consecuencias presentes pueden doler, pero no definen para siempre al que se vuelve al Señor. Cuando confesamos y nos arrepentimos, la sentencia ya no nos dicta identidad; pasamos a participar de la justicia del Dios fiel. La vida cristiana no es fuerza propia, sino dependencia del Espíritu que nos capacita para morir al ego. Así dejamos de vivir para lo que destruye y aprendemos a vivir para lo que trae verdadera vida.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - March 31

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura