Considera a Jesús

Considerad a Jesús en la humildad de su nacimiento

Una mirada a Jesús en la humildad de su nacimiento y su oficio de carpintero, recordando que la piedad y la utilidad pueden florecer en los caminos más sencillos de la vida.

La pregunta que se hizo con sorpresa y desprecio —«¿No es este el hijo del carpintero?»— nos invita a considerar a Jesús en la humildad de su nacimiento. El Hijo de Dios se identificó con la humanidad que vino a rescatar y con la maldición que vino a quitar. Aquellas manos que formaron el universo tallaban maderos, manejaban la sierra, cepillaban la tabla y clavaban el clavo; en su taller, el Salvador gustaba la amargura de la sentencia: «Con el sudor de tu rostro comerás el pan».

Esto nos enseña que la oscuridad del linaje y la sencillez del oficio no deshonran a quien los lleva; con frecuencia se han unido a la verdadera grandeza de carácter y a una entrega noble a Dios. El Señor, que no hace acepción de personas, contempla nuestra condición externa con ojos muy distintos a los del mundo. En lugar de escoger una princesa por madre y un palacio por cuna, el Hijo encarnado nació entre bestias del establo, y su madre, de linaje real, solo pudo ofrecer «un par de tórtolas».

Consideradle a Él. Si por tu nacimiento humilde o tu oficio sencillo te desprecian, aprende de Jesús que la piedad personal, la consagración a Dios y la utilidad para el prójimo pueden acompañar a quien ocupa un lugar modesto en la sociedad. Él conoce tu camino, simpatiza con tus pruebas y da gracia para las dificultades propias de tu posición. Tu confianza en Dios, tu semejanza a Cristo y tu ejemplo de trabajo honrado brillarán desde la oscuridad, y no habrás vivido en vano para Dios ni para los hombres.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Consider Jesus– in Lowliness of Birth

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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