Consuelo para peregrinos

Corre a los brazos de tu Padre celestial en toda circunstancia

El creyente tiene un Padre celestial que le cuida con amor constante. En toda prueba, tentación o gozo, debe correr a Él, confiarle cada carga y esperar su sabia provisión.

«Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos» Mateo 6:9

«¡Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios! ¡Y lo somos!» 1 Juan 3:1

Amados, tenemos un Padre celestial. Él nos ha adoptado en Su familia. No solo lleva el nombre de Padre, sino que tiene un corazón de Padre. Ama a cada creyente con amor de padre. Vela por cada uno de Sus hijos con cuidado de padre. Sí, tenemos un Padre, y Él siempre está cerca de nosotros. Su corazón está siempre dispuesto a hacernos bien. ¡No apartará de nosotros Su mirada! Él nos manda... echar sobre Él toda ansiedad, esperar de Él toda bendición, y llevarle todo lo que nos aflija.

¿La providencia frunce el ceño sobre nosotros, nos confunde y nos aflige? No nos inquietemos, no nos quejemos ni presaguemos males, sino vayamos y decírselo al Padre.

¿Satanás tienta, sugiere pensamientos malos o procura desviarnos? No parlamentemos con él, no nos alarmemos ante él ni cedamos a él, sino vayamos enseguida y decírselo al Padre.

Todo, ya sea doloroso o agradable, debiera llevarnos a nuestro Padre celestial. Él se deleita en escuchar nuestras oraciones quebrantadas. Se deleita en simpatizar con nosotros. Nunca nos reprende por venir demasiado a menudo ni se niega a escucharnos. ¡Dichoso el hijo que tiene tal Padre! Y sabio es aquel hijo que lo lleva todo a su Padre, que le cuenta todo sin esconderle nada. Cuando le llevamos nuestras preocupaciones o nuestras aflicciones, Él dice: «Déjalas conmigo. Yo las manejaré. Yo las resolveré.»

Cristiano, ¡corre a tu Padre ante todo enemigo y ante todo peligro! Cuéntale a tu Padre todo lo que te irrita, entristece o aflige. Confía en tu Padre para manejar todos tus asuntos. Honra a tu Padre consultándolo en todos los temas, confiándole todos tus secretos y haciendo de Su Palabra escrita tu regla diaria en todo.

«Los justos claman, y el Señor oye, y los libra de todas sus angustias.» ¡Con sencillez infantil, confianza filial y corazones sinceros, van y se lo cuentan a su Padre!

Fuente y atribución

Autor original: James Smith

Título original: Run to your Father!

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de James Smith, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura