Extracto de una carta escrita por Henry Venn
He hallado a menudo mucho consuelo y descanso para mi alma en aquella Escritura: "Corre con paciencia la carrera que te es propuesta." Cuando los hombres corren por el premio, todo el terreno que han de recorrer les está medido de antemano. Así sucede con los cristianos. El pueblo del Señor, desde el seno materno hasta la tumba, tiene todos sus lugares señalados — para su niñez, su juventud, sus años maduros, hasta la hora de su muerte, así como la causa y la manera de ella — designados en infinita sabiduría y en amor eterno hacia sus almas.
Hay un tiempo fijado para cuánto durarán sus amigos junto a ellos; lo que harán en su favor; y también qué cruces, desilusiones y malos tratos encontrarán, y de qué rumbo vendrá todo ello.
Esta carrera, así trazada, hemos de correrla con paciencia; sin quejarnos ni murmurar; sin desanimarnos ni dudar de la bondad y del amor del gran Ordenador de todo nuestro destino; ni siquiera atreviéndonos a desear que haya alguna alteración en nuestras circunstancias, a menos que a Dios le plazca llevarla a cabo. Es una gran parte del culto espiritual que le debemos, y con el cual le honramos, el confiar así, sin ansiedad, todos nuestros asuntos en sus manos; y cuando así lo hacemos, él ha prometido que su paz gobernará nuestros corazones.
Fuente y atribución
Autor original: Manton Eastburn
Título original: Extract from a Letter Written by Henry Venn
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Manton Eastburn, publicado originalmente en Grace Gems.