Nos resulta extraño que los discípulos alguna vez hayan temido a su propio Maestro. Durante toda la noche habían estado en gran aflicción, precisamente porque Él no estaba con ellos. No había nada que hubieran deseado tanto a lo largo de aquellas horas largas y oscuras como que Jesús acudiera a ellos. Sin embargo, ahora que venía, se llenaron de terror al contemplarle. Esto ocurrió porque no sabían que era Jesús, y su presencia inusual los sobrecogió.
Muchas veces ocurre lo mismo con nosotros. Nos hallamos en alguna necesidad o peligro, y Jesús no acude a nosotros. Le invocamos y deseamos sinceramente su venida; sin embargo, Él no llega. Por fin viene, pero no como esperábamos, con rostro amable y trato apacible, sino en forma de terror. Es en medio de alguna gran prueba como Él se acerca. La muerte entra por nuestra puerta y se lleva a un ser querido. Sufrimos alguna pérdida o alguna desgracia, al menos eso nos parece a nosotros. ¡Gritamos aterrorizados! No sabemos que es Jesús, velado en el manto oscuro, quien ha llegado. No sabemos que esta es la respuesta a nuestra oración pidiendo su presencia y su ayuda. Nos asusta la forma inusual que se mueve sobre las aguas en la noche oscura. Creemos que es un peligro nuevo, cuando en realidad es el mismo amor divino y la ayuda divina que tanto hemos anhelado y suplicado.
Debemos aprender que Jesús está en cada providencia que llega a nosotros. No viene solo en los días de sol; con igual frecuencia es en la noche oscura cuando se acerca. Es nuestro deber como cristianos entrenarnos para ver a Cristo en cada suceso. Entonces, ya sea el dolor o la alegría el que llame a nuestra puerta, le daremos una acogida amorosa, sabiendo que el propio Jesús está velado en cualquier forma que entre. Entonces descubriremos que, cuando le recibimos vestido con las ropas sombrías del dolor, ¡Él tiene siempre una rica bendición para nuestras vidas!
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Christ Walking on the Sea
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.