Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Cristo da vista al ciego con compasión

El Rey de gloria se detiene ante un mendigo ciego, movido a compasión, y le abre los ojos. Así viene Cristo a nosotros sin esperar ser buscado, tocando cada alma ciega con su luz y salvación.

Se cuenta que un día, hace varios veranos, la Emperatriz de Austria recorría el campo en su carruaje. A corta distancia del camino, vio a una mujer que se comportaba de un modo extraño. Pronto descubrió que la mujer era ciega y, además, que se hallaba tan cerca de un precipicio que un paso más podría precipitarla a la muerte. La Emperatriz abandonó rápidamente su carruaje y corrió hacia la pobre mujer, justo a tiempo para salvarle la vida.

El mundo admira ese acto, pero aquí hay uno aún más hermoso. El Rey de gloria ve a un pobre mendigo ciego sentado en tinieblas, se conmueve a compasión por él y se detiene para abrirle los ojos.

Aquí trazamos el proceder de Cristo con este ciego. Lo vio y se conmovió por su condición. Llegó sin ser llamado al ciego y le trajo la sanidad sin que él la buscara. Tocó sus ojos, poniéndose a sí mismo como la luz del mundo en contacto con las tinieblas del hombre. Así Cristo viene primero a nosotros, sin esperar ser buscado. En su encarnación, se puso en contacto con nuestra naturaleza caída para salvarla. Por su Espíritu toca a cada alma ciega que cree y le trae luz y salvación.

Usó medios con el ciego: hizo lodo con la saliva, le untó los ojos y luego lo envió a lavarse. Cristo también usa medios en la apertura de los ojos espirituales de los hombres. Envía su gracia a nosotros por medio de su Palabra, por las ordenanzas, y por el toque y el amor de amigos humanos.

Le dio a este hombre algo que hacer, algo que requería obediencia y acción. Así también da al pecador algo que hacer, pidiéndole que crea, que se levante, que se lave en la fuente, que confiese a su Salvador y le siga en humilde servicio. De este modo, la sanidad de este ciego ilustra la apertura de los ojos espirituales.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Sight to the Blind

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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