Sin pan, me vuelvo delgado como un esqueleto; y, con el tiempo, moriré. Sin pensamiento, mi mente se vuelve enana, sí, y se deteriora hasta convertirme en un idiota, con un alma que apenas tiene vida, pero poco más. Y sin Cristo, mi espíritu debe convertirse en un vacío vago y sombrío. No puede vivir a menos que se alimente de aquel maná celestial que descendió del cielo.
Ahora el cristiano puede decir: «La vida que vivo es Cristo»; porque Cristo es el alimento del que se nutre, y el sostén de su espíritu renacido.
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: Spurgeon Gems — Christ Our Food
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.