Aquellos no son seguidores de Cristo que no pueden disfrutar estando a solas con Dios y con su propio corazón. Es bueno, en ocasiones especiales y cuando sentimos nuestro corazón ampliado, prolongar la oración secreta y derramar nuestro corazón delante del Señor. No es cosa nueva que los discípulos de Cristo se encuentren con tormentas en el camino del deber, pero con ello él se muestra con mayor gracia hacia ellos y para ellos. Él puede tomar el camino que le plazca para salvar a su pueblo. Pero incluso las apariencias de liberación a veces ocasionan turbación y perplejidad al pueblo de Dios, por equivocaciones acerca de Cristo.
Nada debería atemorizar a quienes tienen a Cristo cerca y saben que él es suyo; ni siquiera la muerte. Pedro caminó sobre el agua, no por diversión ni para jactarse, sino para ir a Jesús; y en ello fue sostenido de manera admirable. Apoyos especiales están prometidos y deben esperarse, pero solo en los empeños espirituales; ni podemos jamás venir a Jesús si no somos sostenidos por su poder. Cristo mandó a Pedro venir, no solo para que caminara sobre el agua y conociera así el poder de su Señor, sino para que conociera su propia debilidad. Y el Señor a menudo deja que sus siervos tengan su elección, para humillarlos y probarlos, y para mostrar la grandeza de su poder y gracia.
Cuando apartamos la mirada de Cristo y contemplamos la grandeza de las dificultades opuestas, comenzaremos a hundirnos; pero cuando clamamos a él, él extenderá su brazo y nos salvará. Cristo es el gran Salvador; quienes quieren ser salvos deben venir a él y clamar a él por salvación; nunca somos llevados a esto hasta que nos encontramos hundiéndonos: el sentido de la necesidad nos impulsa hacia él.
Él reprendió a Pedro. Si pudiéramos creer más, sufriríamos menos. La debilidad de la fe y el prevalecer de nuestras dudas desagradan a nuestro Señor Jesús, pues no hay razón válida para que los discípulos de Cristo sean de mente dudosa. aun en un día de tormenta él es para ellos un socorro muy presente. Solo el Creador del mundo podía multiplicar los panes; solo su Gobernador podía pisar las aguas del mar: los discípulos se rinden ante la evidencia y confiesan su fe. Estaban debidamente conmovidos y adoraron a Cristo. El que se acerca a Dios debe creer; y el que cree en Dios vendrá, Hebreos 11:6.
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Matthew 14:22-33
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.