Comentario Devocional y Práctico

Cristo obra siempre con buen propósito

La conversación de Cristo con la mujer samaritana revela el alcance de su conocimiento, el poder de su palabra y la mies del evangelio que no admite demora.

Los discípulos se maravillaban de que Cristo hablara así con una samaritana. Sin embargo, sabían que era por alguna buena razón y para algún buen fin. Así, cuando surgen dificultades particulares en la palabra y la providencia de Dios, es bueno persuadirnos de que todo está bien en lo que Jesucristo dice y hace.

Dos cosas afectaron a la mujer. La extensión de su conocimiento: Cristo conoce todos los pensamientos, palabras y acciones de todos los hijos de los hombres. Y el poder de su palabra: le declaró sus pecados secretos con poder. Ella se aferró a aquella parte del discurso de Cristo que muchos pensarían que ella habría querido evitar repetir; pero el conocimiento de Cristo, al cual somos llevados por la convicción del pecado, es el más propicio a ser sano y salvador.

Vinieron a él: los que quieran conocer a Cristo deben encontrarle donde él ha registrado su nombre. Nuestro Maestro nos ha dejado un ejemplo, para que aprendamos a hacer la voluntad de Dios como él la hizo; con diligencia, como quienes se dedican a ello como a un oficio; con deleite y placer en ella.

Cristo compara su obra con la obra de la mies. La cosecha es designada y esperada antes de que llegue; así fue el evangelio. El tiempo de la cosecha es tiempo de ocupación: entonces todos deben estar trabajando. El tiempo de la cosecha es un tiempo breve, y la obra de la mies debe hacerse entonces, o no hacerse en absoluto; así el tiempo del evangelio es una temporada que, una vez pasada, no puede recuperarse.

Dios a veces usa instrumentos muy débiles e improbables para comenzar y llevar adelante una buena obra. Nuestro Salvador, al enseñar a una sola mujer pobre, extendió el conocimiento a todo un pueblo. Bienaventurados los que no se escandalizan de Cristo. Los enseñados por Dios desean verdaderamente aprender más. Añade mucho a la alabanza de nuestro amor a Cristo y a su palabra, si este vence los prejuicios.

Su fe creció.

En cuanto a su materia: creyeron que él era el Salvador, no solo de los judíos, sino del mundo.

En cuanto a su certeza: sabemos que este es verdaderamente el Cristo.

Y en cuanto a su fundamento: porque nosotros mismos le hemos oído.

Cristo sana al hijo del noble (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — John 4:27-42

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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