Esta palabra de Cristo muestra, en primer lugar, cuán ferviente era el deseo de la gente de estar con Él. Habían pasado tres días con Él, y aun cuando se les agotaron las provisiones, no querían dejarlo. Preferían quedarse con Él con hambre antes que apartarse para buscar alimento. Sería algo bueno si existiera tal devoción por Cristo en nuestros días. Algunas personas apenas pueden permanecer una breve hora con Jesús en la iglesia, o dedicarle unos minutos por la mañana y por la noche en comunión con Él. Si tuviéramos verdadero hambre espiritual, no nos cansaríamos tan pronto de esperar en Cristo.
Otro pensamiento que sugieren estas palabras es que Cristo cuidará con esmero de quienes le siguen con sinceridad. La razón por la que esta multitud permanecía tanto tiempo en el desierto era su deseo de estar con Jesús; y fue precisamente esto lo despertó su compasión al verlos crecer el hambre. "Vinieron aquí para buscarme a Mí, y se han quedado aquí, olvidándose de sus propias necesidades, para estar cerca de Mí. No permitiré que sufran, sino que proveeré para ellos."
Podemos sacar la lección de que Jesús cuidará de quienes soportan dificultades por amor a Él. Quizá no siempre los libre del sufrimiento, pero siempre velará por ellos y proveerá para ellos de la mejor manera. Su corazón es tan tierno ahora en medio de la gloria del cielo, y tan solícito por sus amigos en sus necesidades, como lo fue cuando estaba en la tierra.
No debemos pasar por alto el hecho de que aquí encontramos en nuestro Señor un cuidado por las necesidades corporales de la gente. Estamos constantemente en peligro de limitar nuestra fe en Cristo a las cosas espirituales; pero Él vela con el mismo amor por el suministro de nuestras necesidades físicas que por las necesidades de nuestras almas.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: The Lord will Provide
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.