Pueblo de Dios, es el Señor quien dice: «Yo os restituiré». Solo la mano divina puede reparar lo que el pecado y la tristeza han despojado de nosotros. Cristo es el verdadero restaurador, porque él ha hecho expiación por nuestros pecados y ha abierto el camino de regreso al Padre.
Doquiera haya un cristiano herido por la culpa o el dolor, el rostro de Cristo crucificado resplandece sobre él con sanidad en sus rayos. «Por su llaga fuimos nosotros curados». Por sus heridas, nuestras heridas son sanadas. Su rostro fue desfigurado para que la marca del pecado en nosotros se transformara en hermosura, y por sus tristezas nuestras tristezas reciben consuelo.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - July 1
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.