Comentario Devocional y Práctico

Cristo resucitado: el gran testimonio apostólico y fundamento de nuestra esperanza

Los apóstoles fueron ordenados para predicar a Cristo y el poder de su resurrección; apelando a Dios, quien conoce los corazones, conviene reconocer su mano en todo lo que nos sobreviene, especialmente en las responsabilidades que se nos confían.

Lo grande que los apóstoles debían atestiguar al mundo era la resurrección de Cristo; pues ella era la gran prueba de que él era el Mesías, y el fundamento de nuestra esperanza en él. Los apóstoles fueron ordenados, no a dignidad y dominio mundanos, sino a predicar a Cristo y el poder de su resurrección. Se hizo un llamamiento a Dios: «Tú, Señor, que conoces los corazones de todos los hombres», lo cual nosotros no conocemos; y mejor de lo que ellos se conocen a sí mismos. Es propio que Dios elija a sus propios siervos; y en la medida en que él, por las disposiciones de su providencia o por los dones de su Espíritu, muestra a quién ha elegido, o qué ha elegido para nosotros, debemos someternos a su voluntad. Reconozcamos su mano al determinar todo lo que nos sobreviene, especialmente en aquello por lo cual pueda confiárse alguna responsabilidad.

Capítulo 2

El descenso del Espíritu Santo el día de Pentecostés (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 1:15-26

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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