Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Cuando Cristo nos llama a seguirle sin reservas

El llamado de Cristo exige obediencia inmediata y entrega total, sin condiciones ni regateos, confiando plenamente en que Él provee para quienes le siguen con fe sencilla y absoluta consagración.

«Ellos, dejando al instante sus redes, le siguieron». Mateo 4:20

Sus redes eran probablemente todo lo que poseían. Con ellas se ganaban la vida. Sin embargo, al llamado de Cristo, lo abandonaron todo, se desligaron de su medio de sustento y, en sencilla obediencia y fe, fueron con Él.

Eso es precisamente lo que todos nosotros deberíamos hacer cuando Cristo nos llama. Debemos obedecer de inmediato y sin cuestionar. No importa cuánto exija el sacrificio; debemos hacerlo con gusto por amor a Él. Aunque obedecer nos separe de nuestros medios ordinarios de subsistencia y nos deje sin provisión incluso para mañana, no debemos titubear. Cristo cuida de sus siervos cuando cumplen fielmente su voluntad. Él pide una rendición absoluta a Él. Quiere que confiemos en Él mientras le obedecemos sin reservas.

La fe en Cristo que el evangelio exige es la entrega total y sin reservas de toda la vida a Él, y la consagración indudable a Él, para el tiempo y para la eternidad, de todo interés y toda esperanza. La pregunta de qué hará Él con nosotros o por nosotros, o cómo nos proveerá, no debería plantearse ni por un instante. No debe haber «condiciones» en el seguir y en la consagración. No podemos «regatear» con Él por un camino cómodo, por sendas «llanas y placenteras», sino simplemente entregarnos a Él absoluta y para siempre, para seguirle adonde y a lo que sea que nos conduzca.

Lo de «al instante» es también importante. Muchas personas siempre están postergando sus deberes. Pero todo llamado de Cristo debería responderse de inmediato. Muchos obedecen con tanta lentitud, con tanta reluctancia y tanto tiempo después de haber sido llamados, ¡que se pierde la mitad del valor de su obediencia! Cristo siempre quiere una obediencia instantánea. Con Él no hay «mañana». Mañana puede que ya no tenga necesidad de nosotros, o puede que nosotros ya no estemos aquí para cumplir el deber que hoy nos pide.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: At the Call of Christ

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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