Pensamientos matutinos

Cuando Cristo vive, mi voz aprende a callar

Cristo ocupa el centro cuando dejamos de vivir para nosotros. Sus frutos no son exhibición, sino silencio obediente, humildad y servicio que honra al Señor más que cualquier logro personal.

«No yo, sino Cristo vive en mí» no es una frase para decorar, sino una forma real de vivir. Pablo lo proclamó en su ministerio: no habló para exaltar su nombre, sino para magnificar a Jesucristo. Cuando predicaba entre los gentiles, cuando describía su oficio, cuando relataba su historia, siempre devolvía la atención al Maestro que hacía posible cada palabra.

Esa misma lógica nos salva hoy. Podemos ser útiles, trabajar más que muchos y recibir honores, pero si el centro cambia, todo pasa al bien de Cristo. El «yo» aprende a vivir debajo de la cruz y ya no exige aplausos. En ese crisol, la vida espiritual se vuelve humilde y perseverante: justicia hecha realidad no por mérito propio, sino por dependencia de Aquel que vive en nosotros. Es una fe que se practica en lo cotidiano: en la oficina, en la casa y en cada decisión.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - July 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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