Pensamientos matutinos

Cuando Dios corrige, también abraza con amor

Las pruebas duras de Dios no significan abandono; brotan de Su amor para restaurar y nos invitan a volver al Padre con humildad.

El sentido de la corrección divina siempre desconcierta al corazón sensible. Duele, humilla y desordena; sin embargo, suele medirse con la vara equivocada. Cuando buscamos una vida sin dolor, nos cuesta pensar que el Padre use incluso la reprensión para despertar vida nueva. La disciplina no nace de irritación, sino de amor santo que desea sanar, no destruir.

Al sentir culpa, la reacción natural es huir. Pero Dios no corrige desde lejos para humillarte, sino para acercarte. Su corrección revela cuánto te ama y te protege. En cada reprensión se abre una salida nueva: confesar con verdad, cambiar una dirección, abandonar una mentira. La corrección no es venganza; es medicina. Quien aprende a correr hacia Él en medio de la humillación descubre que las mismas manos que corrigen son las mismas que sostienen y le devuelven paz real.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - April 15

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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