Hay ocasiones en las que deberíamos dejar de orar.
En la Biblia hay un ejemplo en el que Dios prohíbe la oración y ordena la acción en su lugar. A la orilla del Mar Rojo dijo a Moisés: «¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.» Éxodo 14:15.
Hay momentos en los que deberíamos dejar de orar, levantarnos de nuestras rodillas y salir apresuradamente al cumplimiento de nuestro deber.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: There are times when we should stop praying
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.