Pensamientos matutinos

Cuando Dios purifica en el fuego, surge un corazón preparado para Él

Las pruebas no destruyen al creyente; lo moldean. Dios, como refinador, usa la aflicción para purificar el carácter y llevar a sus hijos a una ofrenda justa, hasta que su fragilidad sea transformada en adoración madura y gozosa.

Qué misterio de amor el de un Dios que no siempre protege al creyente del fuego, sino que lo usa para pulirlo. El artesano humano deja su obra a medias; el arte final aparece en la llama. Así también el Señor es creador y artista de una fe que solo alcanza belleza plena cuando pasa por el crisol de la prueba.

Cuando llega la aflicción, la mente humana pide que todo termine rápido. Sin embargo, los santos de Dios enseñan que el dolor muchas veces afina la melodía del corazón. En el Señor no estamos ante un vigilante que humilla ni un juez frío que hiere sin propósito; nos encontramos con un Padre que disciplina para restaurar y elevar.

No es una guerra contra nosotros, sino un entrenamiento de herencia eterna. Él no retira su mirada, ni el Espíritu abandona el taller; el crisol continúa hasta terminar la obra. Por eso, cuando el viento ruge menos, el rostro del Padre aparece más claro, y la cruz deja de sentirse como castigo para convertirse en acceso a una alegría imperecedera.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 1

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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