Pensamientos matutinos

Cuando Dios revela el pecado, también muestra el camino hacia su sanidad

El crecimiento espiritual comienza cuando Dios muestra la profundidad de nuestra caída. Al mirar la sangre de Cristo se descubre la grandeza del pecado y la necesidad de arrepentimiento continuo; así nace una santidad diaria que no depende del rendimiento, sino de permanecer en Jesús.

No es señal de fracaso espiritual ver el pecado con más claridad; muchas veces es señal de que Dios está obrando con mayor sinceridad dentro del alma. El creyente que avanza descubre fallas antes invisibles: orgullo disfrazado, petulancia, dureza, dependencia de sí mismo. Esto no lo destruye, lo corrige; lo hunde menos en la culpa y lo impulsa al arrepentimiento verdadero.

La Biblia muestra que Dios obra por contrarios para que se vea la necesidad del Salvador. Cuando la conciencia reconoce el pecado en su raíz, deja de justificarse y vuelve al trono de la misericordia. Allí aprende que la sangre de Cristo no solo cubre el pasado, también transforma el presente al llamar a una vida de arrepentimiento perseverante.

Por eso no se trata de esforzarse en santidad como si fuera mérito humano; se trata de vivir sobre Cristo y no fuera de Él. La raíz de la pureza no está en la fuerza de la voluntad, sino en permanecer en la Vid. Quien se aferra a la sangre del Hijo descubre misericordia que corrige y no destruye, y su crecimiento deja de ser apariencia para volverse verdadera huella de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - December 3

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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