Mañana y noche

Cuando Dios se tarda en responder la oración

Las demoras de Dios al responder tienen propósitos santos: manifestar su soberanía, avivar nuestros deseos, purificar nuestro corazón y exhibir la riqueza de su gracia.

A menudo Dios se tarda en responder la oración. Tenemos varios ejemplos de esto en la Sagrada Escritura. Jacob no obtuvo la bendición del ángel hasta cerca del amanecer; tuvo que luchar toda la noche por ella. A la mujer sirofenicia no se le respondió ni una palabra durante mucho tiempo. Pablo rogó al Señor tres veces que "la espina en la carne" le fuera quitada, y no recibió la seguridad de que le sería quitada, sino en su lugar una promesa de que la gracia de Dios le sería suficiente.

Si has estado llamando a la puerta de la misericordia y no has recibido respuesta, ¿quieres que te diga por qué el poderoso Creador no ha abierto la puerta y te ha dejado entrar? Nuestro Padre tiene razones propias para hacernos esperar de esta manera.

A veces es para mostrar su poder y su soberanía, a fin de que los hombres sepan que Jehová tiene derecho a dar o a retener.

Con más frecuencia, la demora es para nuestro provecho. Quizá se te mantiene esperando para que tus deseos sean más fervientes. Dios sabe que la demora aviva y acrecienta el deseo, y que si te mantiene esperando verás tu necesidad con mayor claridad y buscarás más fervientemente; y que apreciarás más la misericordia por haber tardado tanto.

Puede haber también algo malo en ti que necesita ser removido antes de que se conceda el gozo del Señor. Tal vez tus miras sobre el plan del evangelio estén confundidas, o estés depositando alguna pequeña confianza en ti mismo en lugar de confiar simple y enteramente en el Señor Jesús.

O tal vez Dios te hace esperar un poco para mostrar con mayor plenitud las riquezas de su gracia al fin. Tus oraciones están todas archivadas en el cielo, y si no se responden de inmediato, con seguridad no están olvidadas, sino que en breve se cumplirán para tu deleite y satisfacción. No permitas que la desesperación te silencie, sino persevera en la súplica ferviente.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: December 9 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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