Pensamientos matutinos

Cuando Dios te sella, nace la seguridad del hijo

La fe puede ser verdadera y real, y aun así tardar en hacerse certeza interior. La obra ya fue hecha; ahora el Espíritu imprime paz, identidad y un acceso filial al Padre.

Puedes haber creído a Jesús y entrar en la familia de Dios con una verdad doctrinal clara, pero no siempre sentirlo en la experiencia de un día para otro. Hay quienes cargan años de miedo, de hablarle a Dios desde la culpa y de vivir la fe como deuda. El sello del Espíritu viene como misericordia paciente: no inventa una nueva gracia, la revela en lo profundo del corazón. Cuando Él imprime la realidad de ser adoptados, el alma deja de andar a tientas y empieza a acercarse a Dios con la confianza de un hijo.

Es posible que ese sello no siempre traiga emoción desbordante ni una alegría constante. Puede haber sequedad, silencio, pruebas largas. Aun así, la marca permanece: descanso en lo ya hecho por Cristo, certeza sobre el carácter inmóvil de Dios y un rumbo claro en medio de la niebla. Entonces se aprende a decir, sin estridencia, 'sé en quién he puesto mi fe'. Esa es la paz de los sellados: una certeza que sostiene cuando todo lo emocional parece apagarse.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - May 12

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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