Jesús mismo conoció una hondura de dolor interior que ninguna aflicción externa puede igualar. En su hora de prueba, su alma estaba profundamente conmovida, y aun así no se enclaustró en sí mismo: volvió al Padre con oración sincera. Esta escena muestra que la fe auténtica no es negar la tristeza, sino llevarla a Dios.
Hoy ocurre lo mismo. Cuando Dios parece guardar silencio, no significa que nos haya dejado solos. Su propósito en la disciplina no es destruir, sino conducirnos a la casa interior donde nace la oración. Como el salmista, podemos clamar desde el abismo y ser escuchados. La respuesta divina no siempre elimina primero el contexto doloroso, pero transforma la relación con él: el sufrimiento deja de ser una prisión y se vuelve escuela de dependencia, y la paz deja de depender de nuestras emociones.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Morning Thoughts - June 15
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.