Pensamientos matutinos

Cuando el corazón se dispersa, Dios nos llama a un amor único

Tus afectos fueron hechos para adorar, no para adorar cosas. Cuando el amor se centra en lo creado, Cristo queda cubierto. El corazón debe aprender a rendir a Dios primero, con ternura firme y vigilancia diaria.

El corazón humano nace orientado hacia lo que ama, y esa fuerza de amor puede elevar o encadenar. Cuando lo colocamos en criaturas, metas o personas de manera absoluta, terminamos rindiendo culto al reemplazo del Creador. Entonces la devoción se vuelve idolatría suave, silenciosa y costosa. La Escritura nos recuerda: primero, todo corazón debe pertenecer al Señor.

Pero esta verdad no nos lleva a huir de las relaciones ni a negar los afectos legítimos. Dios mismo los ordenó: podemos amar con fidelidad a nuestra familia, a los amigos y a nuestra tarea. El peligro aparece cuando ese amor ocupa el trono y desplaza a Cristo. En ese caso, su voz entra con celo santo: aparta el corazón para restaurar su centro. La amistad y la ternura, cuando pasan por Él, se vuelven gracia; cuando no, se convierten en grilletes.

Pidamos diariamente un corazón entrenado para servir, dar y amar desde Jesús. Así el matrimonio, la paternidad, la hermandad y la comunidad no nos apartan, sino que manifiestan que vivimos delante de Dios y para Dios.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Morning Thoughts - November 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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