Que un hombre cuestione la inspiración de las Escrituras, y se produce una curiosa, incluso monstruosa, inversión. A partir de entonces él juzga la Palabra, en vez de permitir que la Palabra lo juzgue a él. Él determina lo que la Palabra debería enseñar, en vez de permitir que ella determine lo que él debería creer. Edita, enmienda, tacha y añade a su antojo; pero siempre se sienta por encima de la Palabra y la hace sumisa a él, en vez de arrodillarse ante Dios y volverse sumiso a la Palabra.
Fuente y atribución
Autor original: A. W. Tozer
Título original: Treasures from A. W. Tozer — 362
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de A. W. Tozer, publicado originalmente en Grace Gems.